movimiento vino D.O.

11 Sep 17

Celebremos la vendimia

Sí, ha llegado. Estamos en época de vendimia. Eso sí, este año se ha adelantado en muchos puntos de la geografía pero, en general, la mayoría de las Denominaciones de Origen están dando el pistoletazo de salida al trabajo fundamental del que parte todo el proceso de elaboración del vino: la recogida de la uva.

Como decíamos, este año estamos viviendo una vendimia un tanto adelantada. La climatología ha provocado que en muchos lugares la recogida de la uva se esté produciendo entre 2 y 3 semanas antes de lo habitual, unos registros nunca antes vistos pero a los que probablemente tengamos que ir acostumbrándonos. Temperaturas más elevadas, ausencia de lluvias… pese a ello, la tónica general es que la uva es excelente y se prevé una cosecha de gran calidad.

Pero ¿por qué se adelanta la vendimia? ¿Qué más da recoger una semana antes o después la uva? No hay tanta diferencia…

Error.

Este adelanto no es en ningún caso un capricho, sino el resultado del seguimiento exhaustivo que se hace de la uva para recogerla en el momento preciso. En función de la variedad, su maduración o el tipo de vino que se quiera elaborar, será preciso adelantar o retrasar la recogida. Para eso están las D.O., pendientes de marcar un inicio oficial de vendimia que garantice que el fruto recogido cumple con los parámetros de calidad que se espera de una uva que irá destinada a hacer vino con denominación de origen.

Esta excelente materia prima es fundamental para conseguir un buen resultado, pero no hay que olvidar que el conocimiento y el buen hacer de viticultores y bodegueros, son del todo imprescindibles para conseguir un vino de la mejor calidad. Ellos tienen en mente qué vino quieren, cómo lo quieren y saben hacerlo. Se preocupan más que nadie del control de la uva, de las variedades que emplean, de las graduaciones mínimas, de cómo se recoge, etc. Saben mejor que nadie que, la forma en que se realiza la vendimia es el resultado del seguimiento de las normas acordadas y consideradas como más adecuadas a lo largo del tiempo en una zona determinada para obtener los mejores vinos. Así, años y años de sabiduría preceden al momento de la vendimia en sí. Conocimiento y respeto por el entorno, ese es el secreto.

Por otro lado no podemos dejar de lado que, además de una época muy intensa de trabajo, la vendimia tiene un marcado carácter festivo. Es difícil encontrar un territorio en el que no haya asociada a una D.O. una fiesta de la vendimia, con todo lo que ello conlleva: visitantes, gastronomía propia de la zona, transmisión cultural a las nuevas generaciones, respeto por las tradiciones… un aspecto lúdico que hoy en día tiene casi tanta relevancia como la vendimia en sí. Pueblos y comarcas que permanecen dormidas durante largos periodos de tiempo despiertan al calor del primer mosto.

¡Celebremos la vendimia!