movimiento vino D.O.

02 Feb 17

“Me encanta manipular al personal con la música”

Fernando Velázquez (Getxo, 1976) ha compuesto la banda sonora de algunas de las películas de mayor éxito de los últimos años. ‘Lo imposible’, ‘El orfanato’, ‘Ocho apellidos vascos’ o ‘Un monstruo viene a verme’ son sólo algunas de ellas. Este vizcaíno, que también es director de orquesta y violonchelista, empezó a trabajar en el cine haciendo la música de un cortometraje y desde entonces no ha parado. Recientemente ha recogido el Premio Feroz a la Mejor Música Original por su trabajo en la película “Un monstruo viene a verme” de J.A. Bayona y este fin de semana acude a la gala de entrega de los Goya con una nueva nominación bajo el brazo.

¿Cómo se enfrenta uno a su cuarta nominación a los Goya?
Con ilusión. Es muy bonito que se fijen en tu trabajo y que tus colegas consideren que puedes estar ahí. Es un tópico, pero estar nominado es en sí un premio. Si esta vez ocurre , fenomenal, y si no puede ser fenomenal también.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde tu primer trabajo en el cine? ¿Cómo surge todo?
Creo recordar que fue en el 98 y ya ha llovido desde entonces. Todo surgió cuando Koldo Serra me propuso hacer la banda sonora para su cortometraje, ‘Hachamé’, una cosa muy divertida que hice en Algorta, en una discoteca que estaba a punto de cerrar y dónde pude hacer una locura.

Hoy en día es difícil concebir una película sin un tema o una melodía que acompañe a la acción. ¿Cómo empieza el proceso de creación de la música para una película de cine? Desde el guión, hablando con el director, asistiendo a los rodajes…
Lo bonito es que cada película es diferente y a veces empiezas incluso antes de que esté el guión cerrado y ya hay ideas musicales que el guionista tiene y le pide al músico para trabajar. Pero lo más normal es que surja cuando la película ya se está montando, siguiendo las ideas del director porque él es el que tiene la película en la cabeza y él es el que puede, por lo menos, dar la primera información con la que el músico contraataca. De ese diálogo va surgiendo la música y las ideas que luego se van desarrollando. Lo de asistir a los rodajes es un poco menos habitual y aunque he asistido a bastantes es más por saludar a los amigos o a los directores, porque probablemente un rodaje es la cosa más aburrida que hay en el mundo, mucho tiempo esperando para hacer cinco segundos de plano… es muy aburrido.

¿Te sientes un contador de historias?
Evidentemente. Más que historias lo que uno cuenta son cosas que no se pueden contar con palabras: pueden ser sentimientos o desarrollos de sentimientos, pueden ser viajes emocionales o viajes a través de una acción. Hay mucha música del siglo XIX que es como una película pero sin la película. Sí me siento un contador de historias y me encanta manipular al personal con la música.

¿Cuál ha sido hasta ahora el mayor reto al que te has enfrentado?
Umm… no sé, ha habido muchas que me han costado mucho. Estoy pensando sobre todo en ‘Lo imposible’, que fue un reto muy grande, una película muy emocional. Luego quizás el reverso de ‘Lo imposible’, quizás, ‘Un Monstruo viene a verme’, dónde la música está como dos o tres pasos para atrás para dejar a cada uno que sienta y encontrar ese equilibrio es algo muy trabajoso… es un reto grande pero también es muy bonito.

¿De qué partitura de las que has creado estás especialmente orgulloso?
Uy… no sabría decir una, porque estoy muy orgulloso de ‘Lo Imposible’, de ‘Un monstruo viene a verme’, de ‘Crimson Peak’ (‘La cumbre escarlata’), de ‘Hércules’, de ‘Ocho apellidos vascos’ que encima está llena de guiños, de citas y claves para aquel que lo quiera entender. Intento estar orgulloso de todo lo que hago.

¿Alguna película que te haya emocionado especialmente por su música?
Evidentemente ‘Cinema paradiso’ y ‘La misión’ que son dos obras maestras como la copa de un pino, cada una con su peculiaridad. Cuando Ennio Morricone vio ‘La misión’ con el director, Roland Joffé, le dijo: “bueno pero esta película necesita música”… imagínate la película sin la música de Morricone.

Eres miembro de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Eso significa que puedes votar a los premios Oscar. ¿A qué compositor musical te gustaría darle un premio?
Me gustaría muchísimo darle un premio a Freddie Mercury pero ya no se lo voy a poder dar, porque ya no está vivo y ya no puede componer, pero él sí que era un músico de cine en todos los sentidos. Hay un montón de talento, aunque el talento a veces, no está especialmente reconocido en los premios, pero es algo que no debe preocupar, porque el mejor premio es trabajar y que la gente vea tus películas. Los premios están muy bien pero, quizás, es algo que viene después.

Si tuvieras que elegir una canción o a un compositor para poner música a una copa de vino tinto con D.O., ¿cuál sería? ¿Sería distinta si el vino fuera blanco o rosado?
Para el vino tinto, yo creo que tiene que ser algo con peso y cierta filosofía…  estoy pensando en un jazz interesante, que sé yo, puede ser, por ejemplo, algo de Brad Mehldau o Billy Hollyday, lo digo sobre todo por la profundidad y matices. Sí sería distinto si fuera blanco o rosado. Es una analogía más sencilla, me suenan más ligeros y divertidos.

¿Con quién compartirías una botella de vino con D.O. y de qué te gustaría hablar?
Me encantaría compartir una botella de vino con Freddie Mercury, pero es un poco complicado. Si tiene que ser con alguien que esté vivo, la compartiría con John Williams o con Ennio Morricone, que son estos dos grandísimos genios de la música, no solo de la música del cine, sino de la música en general.

Genial, entonces te enviamos la botella para que puedas compartirla durante la charla. Te agradecemos mucho tu tiempo y que formes parte de nuestro grupo de ‘Amigos del Movimiento Vino D.O.’.